ASTURIAS, SEPTIEMBRE 19 - 23 SEPTIEMBRE 2007

No sabía muy bien qué tipo de sitio iba a ser la cabaña que había alquilado en lo alto de una montaña.
No se podía acceder en coche por lo que me imaginé que estaría aislado pero no pensé que estuviera *tan* aislado y fuera tan increiblemente bonito.

 

Bora con la cabaña de fondo. Panel solar, agua de pozo y chimenea. Madera y un hacha.

Bora en el prado



Amanecer sentados en el prado

 

Senderismo por el parque natural de Redes

 

Subiendo hacia la aldea perdida "El moro"

 

 

Detalle de la casa de un asturiano en la aldea del Moro

 

Mi Bora preciosa

 

Vacas en la carretera...

 

...y rocas en el mar

 


Cabras increibles que no nos dejaban continuar la subida a una montaña. Bora las miraba. Mi niña viene del Pirineo. ¿Qué pasaría por su cabeza?

 

 

¡Luz!

 

Sé que resulta raro, tuve que poner el zoom al máximo para confirmar mis sospechas: es un muñeco ahorcado en una casa típica.

 

No vimos a nadie en 5 días a excepción del dueño de la cabaña que subió un par de veces. Por lo demás la única visita que recibimos fue ésta:

 

Embalse de Rioseco, donde reventé la rueda del coche.

 

Familia

 

El otro lado de la vertiente

 

 

 

Y arrrriba a esta otra montaña.


De vuelta de una excursión a nuestra cabaña. Panel solar a tope guardando luz para noches lectoras.
Ozzy sacó su vena de perro pastor, estuvo tremendamente ocupado con tanta cabra, vaca y caballo suelto. Pero especialmente cuidó de un grupo de ponys pequeños, negros y con el pelo rojo. Esos le encantaban.

 

 

 

Yo también la echaba de menos Ozzy. Constantemente.


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