Este es el diario negro de Leny. Es unipersonal y no acepta críticas,
ni constructivas ni destructivas. No tiene porqué estar bien redactado.
25
de septiembre
Hace
dos días fue mi cumpleaños, ahora tengo 27. Entre
26 y 27 parece haber diferencia, es como entre 18 y 19. Es igual.
Mis regalos han sido una enciclopedia genial de dinosaurios,
otro libro de perros genial, un libro de frases polacas, unos
cascos de skype para llamar desde Polonia, un diccionario de
Polaco. Pero nadie me regala un telescopio gigante.
Mis
propósitos para mis 27 van a ser dos:
- Seguir haciendo todo lo que me da la gana, al menos tanto
como con 26.
- Caer en proyectos serios y de responsabilidad en el trabajo.
Tengo
piso en Polonia. Caro para lo que es, muy pequeñito,
aunque lo estreno yo y tiene las ventanas gordas y nuevas, y
unos radiadores potentes, así que frío no voy
a pasar. Era de los pocos sitios donde me dejaban ir con perros,
y está bien comunicado con mi trabajo. Los alrededores
son un poco desastre, está todo levantado en obras. Echaré
de menos una bañera para cuando me de una depresión
invernal, pero por lo demás, sobreviviremos los perros
y yo allá.
Me
marcho pasado mañana y no tengo nada preparado, y apenas
algo organizado. Qué desastre. Ahora me voy al Redrum
a despedirme con Sonia, aunque yo me caigo de sueño y
flipo con la de trabajo que tengo mañana. El ajeno de
mi trabajo está de repente bastante comunicativo, muy
majo, hubiera sido divertido irme un día de fiesta con
él, conocerle, pero en seguida se hubieran levantado
los muros de siempre con todo el mundo.
Estoy
nerviosa. Tengo así como una presión en el estómago.
El coche está listo después de 800€ de factura,
los perros mañana tendrán su pasaporte, dejo a
Sara y a Sonia aquí con sus vidas y sus movidas, a Ramón
con sus abrazos y pestañeos, y a ratos me preocupo de
si voy a ser capaz de llegar a fin de mes allá teniendo
que asumir los gastos del piso aquí y allá, de
aprender polaco, de no desesperarme cuando me vea imposibilitada
de la más sencilla comunicación con nadie, de
separarme de Arai para, seguramente, no volverla a ver nunca
más...
Todo
es muy complicado, dejo aquí cosas que quiero olvidar,
recuerdos que antes eran sagrados ahora son polvo que voy soplando,
gente que me ha decepcionado al máximo, gente a la que
no llegué, mucha mugre y mucha gente que simplemente
no me la quiero cruzar.
No
puedo evitar sentirme muy triste de que en esta aventura no
me acompañe Doro. Todo lo que se está perdiendo
y se va a perder. Ella debería estar aquí.
Ya
es cuestión de horas.
16
de septiembre
Ayer
lo estuve pensando: soy un completo y absoluto desastre. Pero
al menos me las apaño para que me vayan medio saliendo
las cosas.
El
año pasado por estas fechas me entró la fiebre
loca de estudiar, y eso que yo no he dado palo al agua en mi
vida (¿de dónde vendrá esa expresión?).
Me puse a estudiar inglés para el CAE, el cual por cierto
he suspendido :(
Me hice el curso del CCNA que al final no me presenté
a la certificación porque se me llenó la cabeza
de pensamientos alegres distractores, pero igual durante el
invierno me deprimo y me la saco.
Me apunté a 1º de FP, suspendí programación
y FOL y no me he presentado en septiembre porque me he pasado
todo el verano viajando con el coche y luego hacía mucho
calor para estudiar. Ahora me he apuntado a 2º arrastrando
esas de 1º y no hago mayor drama.
Por lo pronto ya tengo que ir a junio de cabeza por no poder
asistir a exámenes desde la gélida Polonia.
Vuelvo a estar en el cliente de las Rozas, burbuja de cristal
donde los súper tacones de las perfectas no se oyen por
la moqueta. He tardado casi 50 min en llegar con la moto, por
un accidente (para variar) de gente estúpida que va dormida
y se choca con el de delante a la salida del túnel de
la M-30. Me duele el codo del puño derecho y la muñeca
de la maneta izquierda por ir jugando al tetris con los coches.
Ayer me desperté de una mala hostia increible que me
hizo retrasarme media hora por ser incapaz de enfrentarme con
la realidad de vestirme, mismamente, y hoy por el atasco otra
media hora, viva la puntualidad.
En este trabajo no se está mal (cuando consigues llegar).
Y entre tanta gente hay un ajeno interesante. No habla con nadie,
llega pronto y se va tarde, y su trabajo me parece muy aburrido,
pero él lo hace todo el rato muy concentrado. Una vez
se rompió un cacharro y entonces vino y fue muy majo
y estuvimos semanas hasta que se arregló el problemo.
Sólo una vez le pregunté por sus vacaciones por
tratar de llevármelo a terrenos personales, y me dio
la versión más sosa y polite de lo que puedan
ser las vacaciones de nadie. Si este pobre me leyera la mente
saldría corriendo de la oficina ahora mismo, pero ahí
le tienes, dale que te pego, con sus cuentas imposibles.
No tengo dinero, simple y llanamente. El viaje sigue pasando
cargos a la VISA y estoy en un serius minus. Acabo de comprar
el billete de avión para irme este finde a Varsovia,
y tirar a Cracovia en tren, para ver 2 pisos y 2 casas que tengo
contactadas por internet, y espero poder cerrar un alquiler
este mismo finde. Luego volver a por los perros y subir en coche.
Estoy harta de tomarme la medicación para la piel ya,
pero sólo me queda una caja y fuera. Se me han hecho
dos heridas en las axilas, son grietas, duelen una pasada, y
estar bajando cajas, ordenadores viejos, ropa vieja y demás
a la calle no ayuda precisamente. El piso está casi despejado,
por fin.
Me
quedan exactamente 10 días para marcharme de España
:)
Por
fin estoy escribiendo esto.
14
de septiembre
Estoy
hasta los santos cojones de todo el mundo.
Nie
mam nic do stracenia.
9
de septiembre
Suenan
truenos lejanos, huele a lluvia, y no acaba de abrirse el cielo.
Sigo
buscando casa, todos los días, a casi todas horas, estoy
pagando la estupidez de los españoles con sus gritos,
fiestas e informalidad; nadie me quiere alquilar un piso, sumado
a que voy con perros, aunque tengo una pequeña esperanza
que se llama Bartek y es muy majo y habla inglés y lo
de los perros no le acaba de cuadrar pero yo quiero su piso
¡¡Bartek, alquílame tu piso!!
Con
esto de que me marcho, llevo una vida social que no he tenido
en mi vida. Creo que sería complicado enumerar toda la
gente que he visto en un par de semanas, empezando por una cena
en el Donzoko con Jos, que sigue siendo un calco de sí
mismo, aunque ahora habla normal pero si se emborracha dice
cosas como imprimir velocidad y actitud hostil. Los chicos del
muro, qué impresión ver a algunos desde el 2000
que no les veía, y qué fastidio que la mujer fría
no viniera ni me haga ni caso :( Redrum, La Urbe, e incluso
el Excalibur.
Ayer
me fui de cena y bares con Vins. Pasamos por Lavapiés,
han arreglado el portal de mi ex-casa, por fin. Fue tan raro
verlo bien. Color pistacho, con una puerta verde que no me dejaba
ver si también habían arreglado la escalera. Timbré,
4º3, ante la cara de susto de Vins, pero nadie contestó.
Sólo quería oir a quien fuera que viviera allí.
Quizás algún día vuelva a subir a la corrala.
Debería hacerlo en todo caso antes de irme a Polonia.
Tetería
Habibi, que también la han arreglado. Ya no te sientas
en el suelo y ya no es un antro oscuro, qué pena. Vins
el pobre se pidió el té más horrible del
mundo, el mío estaba bueno porque sabía a chicle
boomer de clorofila. Después nos fuimos andando a Malasaña,
yo mentalmente me despedía de Madrid, y Vins me propuso
que caminara en zigzag: de esta manera él podía
caminar despacio como un caracol y yo seguía a mi ritmo.
¡No sé caminar despacio, no me sale!
No
sé dónde está el chico lejano, voy a salir
a buscarle.