26
de marzo
No
me gustaría hablar de ti como si hubieras sido un error.
No me gusta pensar que siempre me equivoco, que nunca aprendo
la lección. No quisiera sentir el plomo de la tristeza
por ser la causante de tus ojitos brillantes de niño
lleno de interrogantes.
Mi
interior está arrasado.

18
de marzo
Hoy
ha sido el primer sábado en mucho tiempo que no trabajo,
ya he acabado contrato donde los fines de semana y vuelvo a
ser una persona normal que trabaja de L a V.
Como
estoy recluida mentalmente, y sólo tengo ganas de marcharme,
he cogido la moto con ansias, y al mediodía me he marchado
más bien nerviosa, pues hacía que no me iba de
curvas desde marzo del año pasado por el accidente. No
me he puesto el mono en previsión de que hiciera algo
de rasca, así que me he enfundado el peto de cuero grueso
y la Dainese, y mi casco nuevo que es una maravilla, más
los guantes y botas de siempre, y he enfilado hacia la .zona
de Auñón, Sacedón...
...
algo más de 100km me ha costado el ponerme en canción,
y casi 200km para empezar a lanzar la moto sóla contra
la carretera sin vaciles. He pasado por 10 ó 12 pueblos,
me he comido unas setas en Pastrana, he parado a descansar en
el embalse de Entrepeñas, para darme la vuelta en Guadalajara
y volver puebleando; no había ni dios por ninguna parte,
me he cruzado tan sólo con un par de grupos de motos,
y algún que otro solitario como yo.

Toda la tarde haciendo un sol espléndido, aunque ha caido
un chaparrón fulminante que ha empapado todo en cuestión
de segundos, para irse igual que vino, y no se nubló
ni un poco...

Así
que 5 horas de baile de curvas, derecha, izquierda, derecha,
izquierda... y entre que no me cruzaba con nadie, que últimamente
estoy muy dentrodemí, y que hacía tanto que no
tenía un ratito con mi moto... pues nos hemos hecho 350km,
ella bramando por las colas de carbono, yo pensando en silencio
en dos o tres personas, en mis perros, en mi princesa Doro,
en mis hermanos pequeños, en mis fallos. Y como no, en
la moto.
Ha sido de las mejores elecciones que he hecho nunca esta pequeña
majadera y malaleche. El sonido que sacan las colas de carbono
es reconfortante, ese 'uuuuuuuuuuuuuh...' degradable cuando
la sueltas de gas altita de revoluciones, me encanta.
El Öhlins es una maravilla, me he "caido" en
3 ó 4 baches de esos que antes me sacaban el corazón
por la boca, y quitando la impresión de comérmelos,
no ha pasado nada más. En curvas una gozada, menudo invento.
Le regulación no me atrevo a tocarla por ahora, no tengo
idea de cómo va.

Tenemos
que rutear más... no puede ser que las curvas más
emocionantes que veamos sean las de la M-30 al ir al curro.
¡Y
hoy me sentía tan bien yendo de Sacedón a la Alhóndiga!
7
de marzo
Me
he dado cuenta de que la gente me valora en función de
las cosas que hago. No es que me parezca mal. Es una conclusión
que no me sorprende mucho la verdad.
Y
no es que a todo el mundo le pase eso. Conozo a gente muy valorada
que no hace nada, sólo ser medio gracioso, caer bien,
tener don de gentes o nosequé.
Por
eso supongo que cuando tiro la toalla la gente que me aprecia
se echa las manos a la cabeza. No debo de tener mucho encanto
personal, no debo de ser mucho sin las cosas que he conseguido
y sin el caos de cosas que hago.
No es que me importe tampoco. Simplemente llegar a esa conclusión
me ha hartado, de nuevo se cierra un ciclo y de nuevo crezco.
Ya el tiempo pasa lo suficientemente rápido y asusta,
no debería crecer más por ahora.
Yo
no veo en los demás los extremismos que encierra mi cabeza,
las conclusiones que voy alcanzando. Cada día acumulo
más desprecio y más pesimismo. Tengo muchísimo
que contar, muchísimo que decir, y porque me haya saltado
nosequé pauta social estoy avocada a callarme y sólo
soltar, igual que una olla a presión, un chorrito de
lo de adentro, y vuévete al rincón de tus presiones.
Sin
embargo, no es importante, pues lo que más me importaba
en el mundo se ha perdido por una estupidez.
Tengo
tanto asco dentro...
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Febrero ::