29
de junio
Hoy
es el día perfecto para matar al matar al admin25246.
20
de junio
A pesar de que mi server nuevo no acaba de arrancar nunca, y
que han fijado la fecha de entrega de mi moto en el día
del juicio final, me he formado un pequeño y muy bonito
mundo a mi alrededor del que no me gusta salir demasiado, y
actualmente es propiciado por mis turnos de noche, en los que
estoy sóla en la oficina y son como unas mini-vacaciones.
Mundo de sensibilidades hacia lo pequeño, lo sencillo
y desapercibido. Un pequeño mundo que no encaja para
nada en una ciudad como Madrid y del que sales sonmolienta cuando
la REALIDAD PUERIL se manifiesta un lunes al salir del trabajo,
diciendo algo así como:
REALIDAD PUERIL: Eh!!! Que te hace falta algo de ropa y un bikini
desde hace dos veranos!! Harapienta, fea, mugre!!
Yo sé que algún día me marcharé
de aquí, más pronto que tarde (siempre me ha gustado
esa expresión). Aquí hay cosas terribles y una
de ellas es ir a comprar ropa, menudo suplicio, y pasan los
veranos y llevo la ropa de invierno por no pasar por el papelón
de pelearme con tías que en el fondo me dan miedo en
la caja del Berskha.
Pero hoy he cogido de la mano a REALIDAD PUERIL y hemos entrado
juntas en H&M.
A pesar de la colorida visión de montones de loros histéricos
arrojando ropa por los aires, he jugado mi carta sin rechistar
cogiendo un culotte amarillo ya que tengo un culo precioso según
fuentes oficiales, unos short(ísimos), dos camisetas
y unos pantalones.
La puta cola de los probadores era demasiado larga y he tomado
la decisión de llevármelo todo sin probar, mientras
REALIDAD PUERIL protestaba de lo lindo por eso de que estadísticamente
de cada 10 pantalones que te pruebes te van a estar bien 2 y
a veces ni eso, pero ya estaba tragándome la cola de
la caja.
Cuando hemos salido del H&M con la bolsa de plástico
del logo rojo, REALIDAD iba tan enfadada discutiendo por no
haberme probado la ropa, que hemos olvidado el bikini y todavía
le duraba la rabieta cuando hemos vuelto a casa, pero se ha
tenido que callar la estúpida boca al ponerme los pantalones
y me quedaban niquelaos así que felizmente hemos cortado
las etiquetas de todo, ya que de todas formas no iba a volver
a cambiar nada ni harta de vino, así que qué más
daba.
El resto de ropa también muy bien además eso era
fácil de calcular, lo único esque había
algo que yo compré como camiseta y en el metro se transformó
en vestidito corto de enseñar medio culo pero mira, mucho
mejor porque para algo Sonia me ha regalado un culotte increible
y yo me he comprado otro no increible pero sí amarillo.
He adquirido conocimiento y ya se sabe, que lo que no se comparte
se pierde:
La talla 34 del H&M y del Berskha es exáctamente
igual.
Eso no significa que la talla 36 de Zara sea más grande
que esas 34.
La talla 32 del Berskha es imposible (imposible: todo lo que
no me cabe a mi es imposible).
Y ahora, vuelvo a mi mundo de cuentas de colores.
14
de junio
Nada
de lo que pienso o siento me parece concluyente, pero sí
mucho de lo que hago.
Parte
de mi trabajo, de mi casa, la moto y otras obligaciones para
conmigo y los demás han entrado en stand-by esperando
pacientemente ese turno que no llega, pero esque a pesar de
tener fuerzas para todo, sigo siendo una sóla persona;
hormiga laboriosa pero hormiga minúscula al fin y al
cabo.
Necesito
dormir un poco más de lo común; es un estado que
baila entre la superprotección hacia uno mismo y la asumpción
de estados mentales frágiles.
Me
aferro con insistencia a una vida sencilla con pequeños
disgustos y pequeñas alegrías, sin grandes presiones,
sin grandes explosiones, haciendo una montañita de cosas,
pequeños tesoros, exentos de extremismo, casi sonmolientos,
al sol.
Vivo
en mitad del desierto y en una casa llena de pelos de perro.
::
Mayo ::