27
de febrero
Es
curioso pero uno de los recuerdos más angustiosos que
tengo de mi infancia se trata de una vez que se suponía
que iba a acompañar a mi madre a hacer la compra y estaba
esperando a que ella me avisara, y desde la habitación
vi cómo se preparaba en el jardín para salir,
y corrí escaleras para abajo a toda velocidad con una
angustia indescriptible por si se iba sin mi, llegué
a ver el coche marchar pero ella no me vio y se fue, se me ha
quedado grabado a fuego el sentimiento que tenía mientras
corría todo lo rápido que podía por las
escaleras, parecía que se me fuera la vida en acompañarla
a comprar, y aunque yo sabía que no significaba nada
que mi madre se hubiera olvidado ya que era muy despistada,
todavía hoy no entiendo porqué me afectó
aquéllo tanto, y pienso que ya por entonces algo debía
de andar desordenado en mi cabeza, pues es raro que tenga ese
recuerdo tan vívido de una angustia tremenda, el corazón
a mil por hora, el no llegar a tiempo.
A
veces, y de una forma que yo considero bastante injusta, sufro
reproducciones exactas de ese sentimiento, rebosantes de nervios
y de angustia, por no llegar, por quedarme fuera o dentro, por
no contar, por ahogarme, por no hacerme ver, por no valer, por
no destacar, por no hacer reir, por no acompañar, por
no saber.
Por
no estar a tiempo.
Debo de tener un cacao cerebral basado en pistas falsas alucinante.
25
de febrero
Domingo
coletazo de una semana mortal. No quiero hablar del correo fallando
toda la maldita semana, ni de los problemas en la oficina, ni
de que Ruso no encuentra familia y mañana está
aquí plantado en mi casa de nuevo.
En
cambio me han dado mi moto... el Öhlins y los escapes de
carbono la hacen una moto nueva por completo, el Öhlins
es como tener mil enanitos debajo de tu culo tratando de acomodarte
con el asiento a cada movimiento que haces, ya no me da miedo
pillar baches ni curvas no muy lisas, es una maravilla y todo
el mundo debería ponerse uno, te da muchísima
seguridad, aunque también es verdad que yo venía
de un amortiguador roto y por eso noto tantísimo la diferencia,
no sé si otra persona lo apreciaría tanto.
Y
los escapes de carbono, pues qué contar, sacan un sonido
bronquísimo y muy gordo, retumba dentro del casco y los
coches te oyen antes de verte y se apartan por lo tanto me abandero
del dicho harlista de LOUD PIPES SAVE LIFES. No están
homologados así que haré un bote para multas.
Por el momento aguantaré sin abrir la tapa del filtro
de aire porque eso sí que es escandaloso de verdad y
por ahora con los escapes ya vale, aunque no descarto algún
día ir de espantaviejas.
También
se nota bastante el cambio del líquido de embrague, del
aceite de las horquillas, de los puños que ahora calientan
los dos por igual, las tapas de correas de carbono han quedado
preciosas... lo único que no se ha hecho por falta de
tiempo es recortar el subchasis pero enseguida la llevaré
mientras me buscan en Radical un guarda de carbono pequeñito.
El
martes pasado me pasé a ver entrenar a los de hockey,
pretendí quedarme un poco aparte pero en cuanto me avistaron
me dijeron que me pusiera los patines, me blindaron con espinilleras
y cinta adhesiva, me dieron un stick, luego me dieron el contrario
y me metieron a practicar con el grupo de iniciación.
Son bastante más pequeños que yo pero son simpáticos,
ellos ya llevan desde septiembre así que hay algunas
cosas de las que no me empapo pero trato de compensarlo concentrándome
al máximo. Me falta MUCHO nivel de patinaje para poder
entrar a algún equipo, no basta con desembolverse más
o menos bien, tienes que ser súper rápido, patinar
igual hacia atrás que hacia delante, poder frenar en
un máximo de un metro aunque vayas todo follao, caerte
y levantarte casi al mismo tiempo, y saber hacer todo eso sin
soltar el stick ni elevarlo más de las rodillas... bueno
un cacao completo.
El
material lo presta la escuela pero lo normal esque cada uno
se vaya comprando poco a poco el suyo propio, así que
yo ya me he comprado el stick y las espinilleras aunque yo quería
las blancas no las grises estas horribles, y a ver si esta semana
me compro guantes y unas ruedas de hockey.
Cuando
lleve un poco más me compraré unos patines de
hockey, los candidatos number one son los Mission Hellium 1500,
son de gama media indicada para iniciación pero ya con
microrodamientos y ABEC 7, aparte del sistema High Low ese que
no me convencía nada pero que lo estoy empezando a considerar.

Ayer
me probé los Mission HE 500 y apenas pude dar unos pasos
¡¡qué botas más duras!!
La
mierda de todo esto esque entreno martes y jueves por la tarde
y como roto turnos sólo puedo ir dos semanas sí
dos semanas no, vamos un desánimo, porque si ya empiezo
tarde y encima voy a ir la mitad que ellos voy a avanzar a paso
de tortuga sonmolienta.
Cuántas
prisas para hacerlo todo.
17
de febrero
Todo
continúa a toda velocidad. Vieja conocida sensación.
La
moto ya está lista, la recojo el lunes. Ya tiene su Öhlins,
llantas negras, estriberas soldadas y pintadas, subchasis recortado,
puños nuevos calefactables, pastillas nuevas, deslimitada
de potencia, escapes de carbono, tapas de carbono, espejos Road
Racing... prácicamente moto nueva, estoy nerviosa por
ver cómo ha quedado, espero que sea como la tengo dibujada
en mi cabeza, tiene que ser forzosamente preciosa. Además
hoy con la noticia de que ya me la dan me he comprado un casco
que nunca pensé que fuera a tener: un Arai Chaser réplica
de Phil
Read.

¡Cascazo!
Menudo dineral. Pero en fin ya está. Siempre que gasto
mucho dinero luego me encuentro fatal.
El
lunes, debido a la presión del agua que llevamos en este
barrio, el depósito de la caldera estalló mientras
dormía, y a pesar de que Ozzy se pegó toda la
noche tratando de avisarme, idiota de mi no le quise hacer caso
y finalmente fueron los vecinos que alarmados por una inundación
en el patio, vieron la cascada que salía de mi terraza
y aporreando la puerta al final me consiguieron despertar a
las 4 am... menos mal que tengo seguro del hogar que lo ha cubierto
todo, he estado 3 días con la general cortada pero ya
está todo arreglado de nuevo.
Bora
sigue adaptándose, cuando estoy de turno de mañana
no se hace nada dentro de casa, cuando estoy por las tardes
normalmente algún pis se le escapa... pobre mía.
Ha sufrido una transformación increible, ha perdido todo
su miedo y ahora es feliz, todavía no se cree que todo
lo que la pido esque haga pis y caca afuera, que coma bien,
y que duerma conmigo en la cama. Esto último por cierto
la maravilla y todavía como que no se lo cree. Cuando
me duermo se me queda mirando un buen rato, me adora... eso
es lo que me hace falta, que me adoren mis perros. La pega esque
no coge peso, ha empezado hace una semana la dieta natural,
ya la puede tolerar y está todavía más
contenta, le ha hecho mucho bien, y ahora a ver si coge peso
de una vez. Cada vez pienso más que el pienso es una
auténtica porquería, sea la marca que sea.
El
martes que viene es posible que vaya a ver entrenar a un equipo
de hockey del barrio. Me encantaría entrar a jugar pero
como no tengo ni idea y nunca he jugado, no sé, me da
cosa entrar en un equipo así sin más para empezar
desde cero. Los grupos de aprendizaje son todos para niños
o adolescentes pero no para mi con 25 años. De pensarlo
me desanimo, así que no lo voy a pensar y voy a ir al
entrenamiento para ver qué nivel hay.
Y
bueno, he metido bastante mano a la casa, he limpiado toneladas
de tonterías, he bajado como 10 bolsones de idioteces
para tirar, está todo más despejado, limpio a
fondo y bueno, aunque sigue siendo un medio desastre, al menos
hay menos cosas por en medio.
En
el curro, desde que voy en coche llego todos los días
tarde. No le voy a echar la culpa al coche, sólo se trata
de salir media hora antes, pero como esa media hora no la tengo
y no me acostumbro a sacarla de ninguna parte, siempre llego
tarde... el martes ya en moto. ¡Yuju!
Aparcando
en el garaje me encontré a un cachorro de Pointer con
Labrador, le he llamado Ruso en honor al gato Rusia que murió
sin que pudiera recuperarlo. Ruso es precioso, tiene como unos
4 meses, sólo quiere jugar jugar y jugar, es un poco
pelma como todos los cachorros, lo he tenido en casa unos días
pero Ozzy lo avasallaba, le obligaba a estar sentado y no le
dejaba moverse! hasta que al final pasó lo que tenía
que pasar y lo mordió, así que Ruso se empezó
a estresar muchísimo y no levantaba cabeza el pobre,
por eso ahora está en casa de una amiga esperando entrar
en una prote para que gestionen su adopción.
Maldito el hijo de puta que lo dejó por ahí para
que se buscara la vida, un cachorro, ¿qué coño
pensó que iba a hacer aparte de morirse de hambre? Tampoco
creo que se detuviera a pensarlo, total ¿a quién
le importa? ¡Ya cumplió su función el día
de Navidad, o el día de Reyes, siendo pequeño,
suave, y blanquito ¡un peluche para el puto crío!!
¿Y cuándo crezca? Pues a la calle hombre!

Ya
sólo me queda este y el siguiente fin de semana del segundo
trabajo. Me siguen haciendo falta las pelas, muchísima
falta, pero estoy agotada de no descansar ningún día
a la semana, y además es un trabajo que no me gusta nada
y me desespera, y últimamente, entre Bora, el coche y
los digustos de la empresa tengo los nervios destrozados, y
no veo el día de irme a patinar, o salir a tomar un calimocho,
o ir a un concierto.
Tengo
la mente puesta en el viaje de verano: me voy de Interrail a
la zona de Bulgaria, Servia & Montenegro... quizás
me vaya sóla, quizás alguien me acompañe,
pero que me voy a Bulgaria en verano es seguro... y ahora a
la cama.
Doro
mi niña, te echo de menos a rabiar. Preciosa, hubiera
detenido el mundo de saber que corrías peligro. Un beso
en la pancha guapa.
::
Enero::