27
de mayo
Iba
yo en el metro escuchando Kreator, pensando que me dan un asco
tremendo las gordas que se empeñan en enseñar
el ombligo.
A
ver, si estás gorda, o gordita, o simplemente tienes
un flotador de grasa, ¿para qué coño te
pones una camiseta ajustada y vas aleteando tus chichas al aire?
¡¡Que no quiero verlo coño!! ¡¡Qué
asco!!
Hay ciertas chicas, que yo las entrevistaría sólo
para preguntarlas cuántas horas dedican cada mañana
en embutirse en ese pantalón, 5 tallas más pequeño
que las suyas, y con costuras reforzadas para que no revienten.
Chavalas
con pecho grande que podrían estar guapísimas
con casi cualquier cosa, y se ponen un sujetador tan pequeño
que se les hace una chicha por encima de la copa del sujetador
y parece que tienen 4 tetas argh!!
Entre
todas las componentes de la plataforma "orgullosas de las
chichas", había una pareja sentada delante mío.
Ella, una chavala muy delgada, bastante guapilla aunque parecía
muy tonta, con mucho oro y mucho chás chás. El
pive, mucho oro, poca cosa, tonto profesional, en completa desventaja
con la chica desde luego.
Pues
iba la chavala contándole nosequé. Me llamó
la atención que le buscaba al chico los ojos para hablarle,
le buscaba la mirada todo el rato, y el chaval ni puto caso.
Pero ella, seguía contando, se reía un poquito
y al no ver risa en la cara del otro se cortaba su risa y se
quedaba seria derepente como si hubiera dicho algo estúpido,
aunque luego se volvía a arrancar a hablar, ansiando
cualquier gesto del pive que le diera a entender que le estaba
escuchando. Joder me ha empezado a deprimir la escena.
Pues
nada el tío mirando al techo, mordiéndose un labio,
silbando un poquito, tocándose los rizos... y la chavala
despacito, continuaba su nosequéhistoria, poniendo en
vano su mano con la palma hacia arriba en la pierna del pive
para que se la cogiera, cogiendo la mano del chico buscando
aprobación sin obtenerla, se ha incluso incorporado para
darle un pico y el otro ni ha girado la cabeza mientras se lo
soltaba. No se podía decir que estuviera enfadado. Seguramente
sean así siempre. Excepto cuando al pive le pique claro.
No
sé. Como no me den la moto pronto un día de estos
la voy a tener en el metro.
Putas
gordas exhibicionistas, putas chavalas estúpidas, y putos
pives subidos.
23
de mayo
Cuando
se trata de tus propias vivencias, pensamientos, situaciones,
de las cuales un buen día pretendes sacar conclusiones,
todo en conjunto lo ves como velado o difuminado, y por eso
viene tan bien a veces tener a alguien cerca para soltarlo todo
y que te informen de su visión no influenciada; eso de
hecho es el pilar de la amistad. Pero hay cosas que jamás
podrías llegar a transmitir ni con velo ni sin velo,
o bien por la complejidad de la temática que abarca demasiado
tejemaneje sentimental, o bien porque no cuentas con una persona
con la que establecer esa súper delicada confidencialidad.
Por
ello, este caso dependerá enteramente de tus decisiones
guiadas por esa visión no demasiado clara y ningún
apunte u observación ajeno al tema te afectará
demasiado.
Yo
miro todo, absorvo todo, lo pienso todo. Adquiero unos niveles
de frialdad e indiferencia bestiales. Extenta de orgullo creo
que son años de entrenamiento.
Por
lo general estoy alegre, ¿cómo no voy a estarlo?
No flaqueo respecto a mi futuro. Al fin y al cabo, la vida de
un hombre se supone lineal, y quien se detiene, retrocede, o
aún peor, se pone como la Viena cuando quiere salir de
la terraza. Derecha izquierda, derecha izquierda, derecha izquierda.
Tengo
mucha fuerza y muchas ganas, contrarrestado con bastante preocupación
y pesar, no son exactamente remordimientos, todavía me
falta macerar nuevas situaciones.
Todo
este comecome tan serio y rallante, me ha traido de la mano
una cosa mucho más pueril y estúpida: el tabaco.
Dejaré
de fumar enseguida que ya llevaba 3 años sin nada de
nada y ya tengo 24 años como para andarme con gilipolleces.
16
de mayo
Cuando
te fallan y te revuelves como una loca, presa de la ira y la
decepción, tu respuesta de bomba nuclear puede ser tan
enorme que deje secuelas en la cabeza contra la que vas, que
si bien no se acordó precisamente de ti en los momentos
en los que te hirió, cuando tú levantes el yugo
puede que le hayas asfixiado, como le ocurrió hace 2
semanas al chaval ese que la iba montando en la Renfe y le redujeron
los seguratas y cuando le soltaron lo habían matado en
plena estación de Atocha.
Tampoco
sabía yo que llega un punto en que pierdes la rabia.
En que encima a pesar de tu saña, tu reacción
no te ha dejado a gusto, aunque no puedas imaginar otra. Te
planteas incluso si no serás mala persona en vez de la
persona transparente y que va de frente sobre la que te basas.
Cuando, como decía, quitas tu yugo y ves que no se mueve,
como el gato de angora ayer y como el borracho de la Renfe,
encima lo pateas diciendo "vamos!!! levántate!!!
la vida sigue!!!".
De
todas formas debería de estar contenta porque, ¿qué
se podía esperar? ¿qué final se podía
esperar? Para mí ha sido un triunfo el mero hecho de
llegar a un final. Ocho mil millones de veces pensé que
lo único viable era un final pero que precisamente eso
era lo imposible: acabar. Para mí, simplemente el hecho
de haber finalizado, es sumamente increible, y me puedo sentir
mejor o peor por cómo se haya desarrollado todo, pero
aliviada al fin porque todo eso ha terminado. Sobre este asunto
tengo el pulso tan firme como el de un cirujano y mis actos
hablan por mi.
En
otras ocasiones, que se podrían prejuzgar de similares,
aunque a una escala tan tan tan disminuida que casi pierden
la similitud, me sentí con muchos más remordimientos,
lloré y creí sufrir mucho, pero enseguida me alegré
con otra cosa.
Ahora
es muy distinto ya que mi mente vive una división, por
un lado siente empatía con la pena absoluta que se parece
al infinito, que se le cuela por los huesos. Por otro lado,
estoy rebosante de fuerza, tengo mucho que entregar ahora, especialmente
cariño que es el motor de mi resurrección, mucho
trabajo, mucha música y proyectos. De hecho dame ahora
lo que quieras porque ahora puedo con todo, soy una arrasadora
y nada puede conmigo. Me alegran determinadas cosas, y en esas
me voy a centrar.
Hay
algo común a cada cosa que me ocurre: siempre hay dos
bolas de pelo sentadas una a cada lado de mi silla. Una es negra
y se llama Ozzy. Otra, es marrón y se llama Doro. Los
dos son guardianes de mi cerebro reptiliano. Para que yo pueda
continuar...
...
pase lo que pase.
15
de mayo
Hoy
he abierto un ojo a las 6 de la mañana. Todavía
estaba vestida, con las botas puestas, la luz encendida y un
disco de Mussorgsky dando vueltas. Lo bueno de dormir vestida
esque no me da pereza sacar a los perros.
Según
salíamos nos hemos encontrado a un viejo amigo mío
tirado en la hierba con la cabeza reventada. Le abandonaron
ya hace tiempo junto a un transportín justo al lado de
donde yo aparcaba la moto. Era un gatazo enorme de angora, con
el pelo larguísimo, que debió de costarle a alguien
en su día una pasta. Yo aparcaba la moto, la enfundaba
y él se metía debajo del motor caliente. Así
sobrevivió buena parte del invierno, y yo le bajaba de
comer cocido, latitas y cosas que sobraban o no sobraban en
casa. Era muy arisco y asustadizo y tristemente la vez que más
cerca lo he tenido ha sido esta mañana al examinar qué
podía haberle pasado.
Quiero
pensar que lo han atropellado pero a juzgar por algunos detalles
me parece que lo han pillado por banda unos niños.
Como
a Rusia. Partida perdida desde que lo encontré. A veces
me acuerdo de él, y trato de pensar rápidamente
en otra cosa.
12
de mayo

11
de mayo
Lidiar
con mi vida personal, mi casa, mi trabajo y mis turnos de noche,
es más de lo que mi cabeza está dispuesta a soportar
sin que me emborrache a morir este fin de semana.
Mañana
me voy a la Sierra, a la noche vendrá Sonia con bebida
y yo firmaba ahora mismo porque nos haga una tormenta como la
que hay ahora mismo, y tengamos ochocientos rayos y truenos
en mitad del Puerto de Navacerrada, se corte la luz y se asusten
los perros. Pure Holocaust!!
Estoy,
de nuevo, en la más absoluta de las ruinas, todavía
no entiendo lo que ha pasado, como siempre.
Sigo
obsesionada con las Berlingo. Yo veo una Berlingo y pienso HUIR.
Mi padre siempre me está diciendo que el soñar
constantemente con mudarse de sitio refleja un estado de disconformidad
interna y que en irse no está la solución. Yo
no sé si es la solución o no pero me gustaría
averiguarlo.
Me
iré. Eso seguro.
11
de mayo
Deseo
que me escuchen mientras cuento lo que sé con una gran
sonrisa y ojos que delatan el mal trago del alma.
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Abril ::